Los Ángeles, California – La noche del domingo fue histórica para Zoe Saldaña, quien, con lágrimas en los ojos y un discurso lleno de emoción, recibió su primer Globo de Oro por su actuación secundaria en la película Emilia Pérez. Tras una destacada trayectoria en Hollywood, marcada por papeles dramáticos y éxitos taquilleros, este galardón representa un nuevo hito en su carrera.
“Mi corazón está lleno de gratitud“, fueron las primeras palabras de la actriz de origen dominicano al subir al escenario, luciendo un elegante vestido negro. Entre nervios y lágrimas, Saldaña ofreció un discurso de agradecimiento donde no solo celebró su logro, sino que rindió homenaje a sus raíces latinas al pronunciar sentidas palabras en español.
La actriz dedicó el premio a las “mujeres de Emilia Pérez” y destacó la visión del director francés Jacques Audiard, a quien describió como “elegante, seguro y amable”. También agradeció a sus compañeras de reparto, Karla Sofía Gascón y Selena Gómez, esta última competidora en la misma categoría.
“Muchas gracias por confiar en mí para interpretar a Rita“, expresó Saldaña al director, quien creó una trama rica en complejidad. En la película, producida por Netflix, Saldaña da vida a Rita, una abogada que se enfrenta a un dilema moral al ayudar al jefe de un cártel a desaparecer, convirtiéndose en la mujer que él siempre soñó ser, interpretada magistralmente por Karla Sofía Gascón.
En un gesto especial, Saldaña dedicó unas palabras en español a Gascón: “Nadie más que tú podría haber interpretado a Emilia Pérez, eres única, reina“. Este momento fue especialmente emotivo, reforzando el mensaje de inclusión y la celebración de las mujeres en la industria cinematográfica.
A pesar de su dislexia, la actriz confesó que su temor a olvidar algo no opacó la fuerza de su mensaje, demostrando una vez más su autenticidad y cercanía con el público.
El Globo de Oro para Zoe Saldaña no solo resalta su talento, sino también el impacto de Emilia Pérez como una película que celebra historias diversas y poderosas. La noche de Zoe será recordada como un triunfo personal y cultural que resonará más allá de Hollywood.
